estudios geotécnicos, patologías e intereses creados…

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leo hoy en El Mundo (edición digital) que el estudio de patologías encargado por el arzobispado de Sevilla concluye que los daños que presenta la iglesia de Santa Catalina no tienen relación alguna con el terreno. La diagnosis ha sido realizada por el arquitecto Francisco Jurado y el estudio geotécnico por la empresa GEOCISA.

chapeau… oiga, me quito el sombrero; ahora explico porqué…

vista de la iglesia de Santa Catalina

no es habitual, pero esta vez un artículo de un medio generalista parece que acierta con la forma de tratar el problema, y el vídeo donde el Sr. Jurado explica el caso es muy ilustrativo.

la noticia me da que pensar esta mañana… oye… imaginemos que voy al médico porque me duele la cabeza…

…imaginemos, pues, que el doctor / la doctora, me examina lo que buenamente puede en la consulta, me interroga sobre el caso y no ve un diagnóstico claro…

bien… cuando me he encontrado con una situación semejante, la actitud del médico siempre ha sido “vamos a hacerte unas pruebas para descartar que no se trata de…”, pongamos, de un ictus, de unas migrañas permanentes, de …

conclusión: el camino que inicia un buen patólogo es descartar aquellas situaciones que podrían ser congruentes con el caso, tal vez empezando por las más graves;

vamos a comparar este caso con nuestro mundillo… imaginemos ahora que tenemos un problema, un daño (una patología) en un edificio… supongamos que llamamos a un técnico, que ese técnico intuye que se trata de un problema en la cimentación o en el terreno que la sustenta, y que nos recomienda hacer un estudio geotécnico para comprobarlo (tal como el doctor me manda a que me hagan una resonancia.)

bueno, sí… lo más habitual… pero me vienen algunas reflexiones al caso…

… ¿porqué el médico no se desentiende del resultado de la resonancia, y el técnico de edificación generalmente se quita el marrón de encima endosándole la diagnosis a quien realiza el estudio geotécnico?

… ¿porqué los estudios geotécnicos de patologías parecen tener como obsesión el buscar un culpable en el terreno?

… ¿porqué tantas veces que se contrata una empresa de geotecnia que (además, también) hace recalces con micropilotes, el problema siempre se resuelve con micropilotes?

bien, pues de ahí mi alegría al ver que el técnico de edificación, el Sr. Jurado, no se quitó el marrón de encima, que GEOCISA tuvo el buen hacer de concluir que el terreno no tenía ningún problema, y demuestra la integridad de una empresa que ganándose la vida con recalces y tratamientos del terreno, ahí no colocó un micropilote, y que finalmente el promotor se ahorró un buen dinero en una cimentación inútil gracias a haberle dedicado a la diagnosis lo que era necesario (por cierto, que la intervención ha sido financiada por la Fundación La Caixa.)

y es que no se es mejor médico por atiborrar al paciente con tratamientos innecesarios… y hay que ser cuidadoso cuando el médico es además accionista de una farmacéutica…

El Roto… siempre genial.

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4 respuestas a estudios geotécnicos, patologías e intereses creados…

  1. frankie dijo:

    Juanjo, que digas eso, cuando te dedicas al mundo de las cimentaciones profundas, tiene mérito… ¡¡¡y a mí me deja un complejo de culpabilidad!!!; quede claro también que ¡¡¡ cuando hay que recalzar, se recalza, caramba !!! y no valen soluciones de tres al cuarto

  2. Después de lo de Lorca Florentio Regalado lanzaba la siguiente reflexión:los honorarios se calculan habitualmente según el presupuesto de ejecución, así que los malos técnicos que no ven más salida que derribar y rehacer cobran mucho más y trabajan mucho menos que los buenos técnicos que se rompen los cuernos para encontrar una solución económica basada en la rehabilitación.

  3. Tristes preguntas, por desgracia muy frecuentes.De todos modos, el funcionamiento de esta gente es bipolar, o todo es culpa del suelo (y hay que micropilotarlo hasta donde sea posible) o el suelo es una maravilla maravillosa que aguanta lo que le echen (y entonces no vale la pena gastarse dinero en ensayos), Francisco Jurado es una excepción con muchas restauraciones a sus espaldas. En el Simposio Internacional sobre Bóvedas Tabicadas de mayo de 2011 hubo un conferenciante que dejó muy clara la segunda opción. Estaba hablando de una iglesia bastante importante, y después de decir que habían restaurado toda la estructura, aumentado las cargas y excavado zanjas por todas partes, terminó diciendo algo así como “ya lo hemos arreglado todo, esperemos que ahora el terreno se porte bien”, consiguiendo que gran parte de los allí presentes sufriéramos un repentino ataque de vergüenza ajena, se habían gastado una millonada y no se habían molestado en comprobar si el terreno iba a soportar el incremento de cargas… lo malo es que algunos todavía le reían la gracia.Por cierto, Francisco Jurado estaba en aquel simposio, al menos en la mesa redonda.

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